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Detrás de la cortina de humo… la tecnocracia de Bitcoin Core

En esta nueva etapa de elBitcoin.org hemos decidido apartarnos del caótico centro de la capital de Bitcoinlandia, pero en lugar de encaminarnos hacia los suburbios nos elevaremos a bordo de un metafórico globo aerostático, en un intento de abarcar el panorama completo del fenómeno Bitcoin. Desde allí tendremos la oportunidad de analizar con tranquilidad todos los aportes verdaderamente inspirados que nos ayuden a interpretar mejor lo que vemos.

Las preguntas que siempre nos han interesado –y que seguiremos intentando responder– son básicamente estas cuatro: ¿Cuáles son las fuerzas que nos han empujado o arrastrado hasta la situación en la que hoy nos encontramos? ¿Cuáles son sus catalizadores? ¿Qué recursos tenemos, como individuos, para favorecerlas o resistirlas? Y, por lo tanto: ¿hacia adónde nos dirigimos como especie? (Si no entiendes por qué pensamos que Bitcoin tiene que ver con el destino de la humanidad, debes ser nuevo por aquí).

Cada vez que experimentemos una necesidad imperiosa de compartir con ustedes, queridos lectores, una perspectiva interesante en relación a dichas preguntas, eso haremos.

Esta nueva modalidad tal vez no sea festejada por los adictos a las novedades, pero si eres de los que aprecian la reflexión lúcida, la observación aguda, las asociaciones y conclusiones inesperadas, la exploración de zonas poco transitadas… en definitiva, si eres de los que aprecian el constante desafío intelectual, estamos seguros de que disfrutarás leyendo el material que iremos seleccionando.

Hoy alimenta nuestros cerebros el gran ForkiusMaximus, quien hace honor una vez más a un pseudónimo deliberadamente cargado de reminiscencias históricas. Peso pesado intelectual en el candente debate acerca de la naturaleza de Bitcoin, ForkiusMaximus nos regala hoy una analogía que habilita una comprensión más profunda de los motivos que subyacen al cisma que se aproxima.

Einstein-Bohr

Bitcoin Core [el cliente Bitcoin secuestrado por Blockstream] está hoy dominado por un grupo de tecnócratas que utilizan los conocimientos técnicos como una cortina de humo para disimular que no saben lo que están haciendo en el plano económico.

Es un truco muy similar al que Hilbert, el matemático, llevó a cabo en el campo de la física teórica hace aproximadamente un siglo. Él y más tarde Heisenberg, Bohr y algunos otros utilizaron la oscuridad de sus matemáticas para dominar la física. El resultado fue que cualquier persona que no podía atravesar su espesa cortina de humo matemágica no podía enfrentarse a ellos, y la física teórica se fue convirtiendo en una disciplina independiente del mundo físico. Las personas que desconfiaban del nuevo paradigma, como Einstein, seguían la corriente, intimidados por Hilbert y compañía tras admitir dificultades para asimilar las matemáticas de esta nueva escuela. Cuando Einstein finalmente se retiró y se atrevió a hablar, fue tachado de viejo senil por los defensores de las interpretaciones esotéricas de la “nueva física”, que para entonces ganaban popularidad en el ámbito académico.

El grito de guerra de la nueva física era, esencialmente, “No hay una realidad física; sólo matemáticas. Toda la teoría está ahí en las matemáticas. ¿Esos modelos físicos que aparecen en la revista Scientific American? Son sólo interpretaciones profanas, por lo que cualquier objeción que tengas basada en ellos no puede ser válida y no merece nuestra atención. Si quieres objetar algo, primero tendrás que penetrar todas estas capas increíblemente gruesas de matemáticas. ¿Qué? ¿Dices que no tiene sentido? ¿Que nuestros términos ni siquiera están claramente definidos? Simplemente no lo entiendes”.

El grito de guerra del nuevo Core es, esencialmente, “No hay economía; sólo código. Todos los aspectos económicos están ahí en el código. ¿Esos argumentos económicos que algún desarrollador menor de Core presentó en una entrevista? Son simplificaciones para el profano, por lo que cualquier objeción basada en eso no merece nuestra atención. Si quieres objetar, primero encuentra una vulnerabilidad y luego ponte a programar una solución. ¿Qué? ¿La idea misma no tiene sentido; no hay siquiera un concepto coherente que analizar? Simplemente no lo entiendes”.

Parches y trucos sin fin. Ellos seguirán jugando a la evasión indefinidamente, siempre y cuando continúes aceptando su autoridad en el diseño de Bitcoin sobre la base de la fe en sus habilidades como programadores y criptógrafos; siempre y cuando sigas la corriente porque no tienes la competencia técnica para desafiarlos.

La camarilla de Core puede seguir apelando a ese truco. Afortunadamente, a diferencia de la física teórica, que ha quedado atrapada en una rutina de circunloquios durante 80 años gracias a la ilimitada financiación estatal, Bitcoin es financiado por el mercado, y la paciencia del mercado con Core se agotará rápidamente si el peso muerto de las transacciones artificialmente obstaculizadas y las tarifas cada vez más caras e impredecibles empieza a aumentar. En este momento todavía no es mucho, pero es probable que eso cambie de aquí a unos meses. Y entonces seremos testigos del verdadero poder de esta red totalmente descentralizada.

Los académicos pueden entretenerse con sus jueguecillos de estatus y tal vez engañar por algún tiempo a unos pocos inversores incautos, pero cuando el mercado despierte –probablemente debido a la amenaza de usurpación por parte de las altcoins– barrerá con todos los límites artificiales.

Y si Core no sigue al mercado, será dejado atrás.

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Imagen por geralt