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Abuelo, háblame de los viejos tiempos…

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Fuente: Let’s Talk Bitcoin

Por Tron Black

Traducido al español por majamalu para elBitcoin.org

“Hey, Jimmy, ¿qué tienes ahí? Oh, Dios, no he visto esa caja de zapatos desde que era un adolescente. ¿Has estado hurgando en mi armario? Tráela aquí. Ábrela y echemos un vistazo. Es mi caja de viejos billetes de papel. Alguna vez pensé que un día podrían llegar a valer algo. ¡Cuán equivocado estaba!

Cuando yo era un niño, allá por 2014, la gente solía cambiar estos trozos de papel por casas, alimentos, combustible, servicio de teléfono móvil… Sí, lo creas o no – ¡trozos de papel! Sé que es extraño; todavía me hace reír. En aquel entonces teníamos esas grandes máquinas, llamadas cajeros automáticos, atornilladas a las paredes de unos edificios que solíamos llamar ‘bancos’. Los cajeros automáticos escupían estos trozos de papel verde con fotos de presidentes impresas en ellos. Y luego, por alguna razón, otras personas aceptaban eso a cambio de servicios y objetos de valor. Sorprendentemente, el sistema funcionaba. Claro, ahora parece arcaico, pero la gente lo veía como algo normal.

“¿Qué? Oh, ¿los bancos? Sí, ellos almacenaban y hacían el seguimiento de tu dinero, como hace ahora tu cartera Bitcoin Samsung S27, sólo que tenían edificios enteros llenos de gente. De hecho, ese centro social en la calle principal, donde tienen esa pequeña habitación con la máquina de helados y las grandes puertas de acero – eso era un banco. Si no recuerdo mal, Bitcoin ya existía en aquel entonces, pero supongo que tomó un tiempo adaptarse a la nueva forma de almacenar y enviar valor.

abuelo-Nixon“¿Qué pasó con el papel moneda? Oh, es una larga historia. Empezó hace mucho, mucho tiempo, en la década de 1970, cuando el presidente Nixon decidió que como el papel moneda era ampliamente aceptado, no necesitaba ser respaldado por nada, así que él simplemente interrumpió la convertibilidad con el oro. En retrospectiva, es fácil concluir que fue una decisión muy estúpida, pero hay que reconocer que funcionó por un tiempo. En ese momento nadie pensó mucho en ello.

“¿Qué pasó después? Oh, no mucho al principio, pero en 2008 comenzaron los primeros problemas. La decisión de Nixon tuvo que ver, pero el desencadenante fue otro: esos bancos de los que te hablé fueron autorizados (e incluso forzados) a prestar mucho más dinero del que tenían depositado. Creaban más dinero a través de préstamos, y podían crear tanto como quisieran, siempre y cuando pudieran encontrar personas dispuestas a pedir prestado. Empezaron a prestar a todo el mundo, y cuando digo a todo el mundo no exagero. “¿No tienes trabajo? No hay problema, aquí está tu préstamo”. Claro que, mirando hacia atrás, parece una locura, pero no creo que la gente en esa época entendiera realmente lo que es el dinero.

“Entonces los bancos tuvieron una brillante idea: para asegurarse contra los impagos de préstamos, empezaron a vender los créditos como productos de inversión “de bajo riesgo”. Los bancos usaron algunos métodos ingeniosos, pero en última instancia autodestructivos, para ocultar los malos préstamos y disfrazarlos de buena inversión. Bien, como seguramente aprenderás muy pronto en tu clase de historia – y esto debería haber sido evidente en ese momento – , los que no tenían trabajo o habían perdido sus trabajos no podían pagar sus préstamos, así que dejaron de pagar. Había tantos de estos malos préstamos que las compañías de seguros no podían responder por todos, por lo que el sistema entero se hallaba en riesgo.

“Bueno, como puedes imaginar, ese fue un momento bastante aterrador para los que se beneficiaban creando dinero de la nada. ¿Qué iban a hacer? ¿Qué podían hacer? Podían crear más dinero de la nada y utilizarlo para tratar de salvar el sistema, y eso es lo que hicieron. Presionados por la clase política, simplemente comenzaron a crear dinero como locos para comprar bonos del Tesoro, dinero que era utilizado por los políticos para crear nuevos programas y así comprar votos. No importaba cuán disparatada era la idea detrás cada nuevo programa; el propósito era captar ese dinero.

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“Funcionó por un tiempo. Simplemente continuaron inyectando más dinero sin ningún tipo de respaldo en el sistema, y a la gente no parecía importarle. Si eras pobre, tenías cosas gratis. ¿Por qué quejarse? ¿No hay trabajo? ¡Dinero gratis! Si eras rico, te hacías aún más rico, ya que los costos de endeudarse eran super bajos, así que podías pedir un préstamo barato e invertir en el mercado de valores. Si eras un director ejecutivo, no podías perder, porque podías pedir un préstamo barato, recomprar tu propias acciones y hacerte rico. Pero, si eras un ahorrista… el sistema te exprimía sin piedad.

“Jimmy, ¿podrías alcanzarle al abuelo ese vaso de agua? Gracias.

“Recién en 2017 las cosas empeoraron para casi todo el mundo. No había suficientes personas trabajando para mantener el sistema en funcionamiento. Los impagos comenzaron de nuevo, y sorprendentemente no se había aprendido nada de la vez anterior. Nuevamente incrementaron la emisión de dinero para comprar todavía más bonos del Tesoro. Sólo que ahora había tantos intereses adeudados que era como correr sobre una caminadora que sigue acelerándose. Podíamos prestarnos a nosotros mismos más dinero creado de la nada y ser los únicos compradores con una cuenta bancaria imaginaria infinita. O podíamos ofrecer un interés mayor para conseguir otros compradores​​, pero esto significaba aumentar las tasas de interés sobre una deuda que ya era agobiante. Estábamos atrapados.

Benjamin Lawsky

Benjamin Lawsky

“Incluso los muchachos de Wall Street vieron las señales y empezaron a buscar refugios. ¿Me preguntas qué es Wall Street? Ah, es una historia divertida. Había un tipo de Nueva York llamado Ben Lawsky. Con él comenzó la debacle de Wall Street, pero esa es una historia para otro momento. Algún día te llevaré al museo de Wall Street.

“En fin, el gobierno estaba desesperado por meter dólares en la economía, por lo que los dólares eran fáciles de conseguir. Si tenías algo realmente de valor, podías obtener montones y montones de dólares, pero ahorrar en dólares era inútil. Los ahorristas fueron nuevamente devastados. La gente quería cualquier cosa que no pudiera ser creada de la nada, cualquier cosa que conservara su valor en el tiempo. No eran sólo bitcoins lo que quería la gente. También querían comida, oro, bienes raíces y tierras cultivables. Los bitcoins eran los bienes más fáciles de almacenar y transferir, por lo que Bitcoin fue lo que mejor funcionó para el comercio de alimentos y otras necesidades cotidianas.

“Una vez que la bola empezó a rodar, enseguida cobró velocidad. Algunos dicen que hizo palidecer a lo ocurrido en la República de Weimar. Como nadie quería esos recibos de papel verde y todos querían bitcoins, la transición sucedió rápidamente. Por suerte, tu abuela y yo lo pasamos bien porque ya teníamos algunos bitcoins antes de que comenzara el pánico masivo. Guardé esa caja de zapatos llena de dólares en parte como un recordatorio, y en parte porque realmente pensé que podrían valer algo algún día.

“Bueno, a dormir”.

Los acontecimientos aquí narrados son obviamente ficticios. Es imposible que el papel moneda dure hasta el 2017.

Leer texto original, en inglés

Imagen por Sergio Pani