Fuente: Washington’s Blog
David Galland señala:
El estudioso de la ciencia monetaria Edwin Vieira observó que cada 30 a 40 años el sistema monetario reinante falla y tiene que ser rediseñado. La última vez en los EE.UU. fue en 1971, cuando Nixon canceló la convertibilidad de dólares a oro. Notablemente, el mundo aceptó el dólar sin respaldo como moneda de reserva, pero sólo porque ese fue el camino de menor resistencia. Pero aquí estamos 40 años después, y es claro para cualquiera que preste atención que el sistema monetario está irremediablemente quebrado, y que fallará.
Aún no está claro qué lo sustituirá, pero sospecho que cuando las cosas realmente toquen fondo y la inflación haga estragos el gobierno se inclinará por la estrategia adoptada por los alemanes para poner fin a su hiperinflación en los años ‘20, con algo equivalente al Rentenmark –un dólar que esté vagamente vinculado a alguna canasta de bienes de consumo e instrumentos financieros–. No va a ser convertible, porque no es posible para los cajeros de banco intercambiar dinero por una medida de aceite, un cupón de descuento de un bono, o lo que sea que conforme la canasta. Pero podría restaurar algún tipo de confianza en la moneda. Esa es una opción. Otra es que un gobierno decida hacer su moneda convertible a metales preciosos; pero eso sólo ocurrirá cuando todos los otros sistemas menos restrictivos fiscalmente hayan sido reflotados y hayan fracasado. La verdad es que en este momento no podemos saber lo que va a sustituir al actual sistema monetario, ni cuándo. Todo lo que podemos saber es que el statu quo no sobrevivirá a esta crisis.
En cualquier caso, entre hoy y el punto en el que la Fed tire la toalla del sistema monetario fiat actual, uno tiene que ser ingenuo para no esperar esperar volatilidad, incertidumbre y dislocaciones financieras a gran escala.
Chris Mack escribe:
Según un estudio de 775 monedas fiduciarias realizado por DollarDaze.org, no hay precedentes históricos de una moneda fiat que haya tenido éxito en la preservación de su valor. El 20% de ellas desaparecieron en una debacle hiperinflacionaria; el 21% fueron destruidas por la guerra; el 12% por la independencia; el 24% por reformas monetarias; y el 23% todavía en circulación se acerca a uno de estos resultados.
La esperanza media de vida para una moneda fiat es de 27 años, siendo la vida más corta de un mes. Fundada en 1694, la libra esterlina es la moneda fiat más antigua en existencia. A una edad avanzada de 317 años se debe considerar una moneda fiat de gran éxito. Sin embargo, el éxito es relativo. La libra británica equivalía inicialmente a 12 onzas de plata, por lo tanto ahora vale menos del 0,5% de su valor original. En otras palabras, la moneda fiat más exitosa en existencia ha perdido el 99,5% de su valor.
Dado este historial, es evidente que en una línea de tiempo lo suficientemente larga la tasa de supervivencia de todas las monedas fiat se reduce a cero.
Y Jeff Clark observa:
La historia tiene un mensaje para nosotros: eventualmente, todas las monedas fiat fallan.
BMG BullionBars publicó recientemente un póster con imágenes de varias monedas que han mordido el polvo. Algunas expiraron rápidamente, mientras que a otras les tomó un siglo o más. Independientemente de cuánto tiempo les llevó, sin embargo, las tentaciones que permite un sistema monetario fiat finalmente pasaron factura a estos gobiernos.
Si crees que esto solo ha ocurrido en países del tercer mundo, estás equivocado. No hay discriminación en cuanto al tamaño o la estabilidad percibida de la economía de una nación; si el gobierno abusa de su moneda, el país paga el precio.
Al desplazarte por las monedas de abajo, verás algunas bajas históricas. Lo que es impactante, sin embargo, es cuántas han ocurrido en el el transcurso de nuestras vidas. Puedes contar cuántas monedas han fracasado desde que has nacido.