Extrema neutralidad

neutralidad

Si temes decir la verdad porque los ataques personales te quitan el sueño –o porque amenazan tu fuente de ingresos–, si cedes a las demandas de un grupo de sociópatas por temor a las consecuencias de señalar sus obvias contradicciones o sus verdaderas intenciones, no tienes que avergonzarte por ello. Pero por favor, no intentes disimular tus verdaderos motivos en un envoltorio de autoridad moral.