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¡Es el efecto de red, estúpido! (XVI)

coperniconicolasVer parte 15

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Aclaración: el título de esta entrada hace referencia a la frase del estratega de la campaña presidencial de Bill Clinton en 1992, James Carville, luego popularizada como “¡Es la economía, estúpido!“.

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Antes de abrazar el modelo copernicano, es necesario abandonar la esperanza de salvar el modelo ptolemaico mediante la introducción de nuevas reformas, pues al enmendar un modelo errado mantenemos viva la ilusión de que este refleja una realidad que de hecho está escondiendo.

Cuando resulta obvio que todas las piezas del rompecabezas encajan, la vanguardia intelectual finalmente se anima a desafiar el status quo, al menos en los claustros. Nada es más estimulante para los intelectuales íntegros que un modelo preciso, y no hay nada que se pueda hacer para que abjuren de él (“E pur si muove…”). Pero la propagación de las nuevas ideas no cobra impulso gracias a ellos, sino a los activistas –a la vanguardia moral, obstinada en liberar el saber enclaustrado–.

Es debido a la tenacidad de las vanguardias morales a lo largo de la historia –a su persistente disposición a enfrentar el riesgo, el aislamiento y el sacrificio–, más que a la propia fuerza de sus verdades, que hoy censuramos la esclavitud o la ofrenda de doncellas para el apaciguamiento de los dioses.

Por último, llega el turno de las masas. Aquí operan otras fuerzas, otros incentivos; lo que guía el rumbo ya no es la convicción sino el cálculo. El horizonte temporal se acorta; el peso del riesgo aumenta en el balance individual. Solo cuando el costo de la lealtad al viejo paradigma llega a ser más alto que el costo de cambiar el rumbo, las mayorías atienden a la brújula moral.

Con el modelo erróneo agotado y socialmente impugnado, la mentira pierde fuerza entre las masas, no por ser mentira sino porque ya no rinde los beneficios que solía rendir.

Continuará.

  • ankawa

    Interesantísimo análisis estratégico-económico en el blog The Oil Crash, para tener una idea de lo que nos espera:
    http://crashoil.blogspot.com.es/2015/11/europa-ante-la-guerra.html
    Vía: http://www.desdelaperiferia.com/
    Veremos que papel acaba teniendo Bitcoin en toda esta locura por los recursos.
    A lo mejor acabamos abandonando el sistema Ptolemaico, pero me da la impresión de que el aprendizaje va a ser largo y cruel.
    Beee…

    • Palamedes

      El artículo de tu enlace es muy sombrío, pero en él se sigue, hay que reconocerlo, un razonamiento serio que me ha dejado preocupado y pensativo. quizás por animarme a mí mismo, observo que le faltan dos ingredientes importantes y le sobra economicismo.

      No cuadra bien con el planteamiento de este señor la caída en los últimos meses del precio del petróleo, durante los cuales esa hidra de cien nombres se ha ido haciendo más fuerte. por esa razón, no es siquiera mencionado el precio actual. porque de haberse producido, en lugar de una bajada, una subida tan fuerte como ha sido la caída, bien seguros podemos estar de que se usaría como parte argumental.

      Le falta también el ingrediente que presenta hoy el escrito de Majamalu con buen equilibrio (a mi juicio) con respecto a lo material: la moral, esa que empuja a una vanguardia a buscar un nuevo orden del bien, al que luego la masa se sumará o no por puro cálculo economicista. no cometeré el fallo de Platón de pensar que en las ideas puras (y morales) sólo están diseñadas las especies del bien. la verdad es que también el mal, el odio en este caso, es una fuerza moral de vanguardia que desconoce qué es la rentabilidad economicista. habría que estudiar de dónde ha salido tanto odio y con qué abono ha prosperado, pero no están lejos del foco ciertas ideologías que denunciaba el otro día Heberest con deseos, Heberest, que desapruebo. si una buena parte de la lucha, como yo creo, consiste en domeñar a la hidra venenosa y no en asegurar el suministro, no veo tan tremendo el panorama.

      Sin embargo, me fijo en tu invitación a reflexionar sobre qué puede hacer el bitcóin en todo esto y no tengo más remedio que terminar, de nuevo, sombrío por mis propios pensamientos. casi todos los partidarios vemos en la prueba de trabajo una gran virtud de Bitcoin, pues nos asegura que sólo la verdad y el trabajo sean rentables en este mundo. si es así, el petróleo se distancia de ese básanos, esa piedra de toque, tanto como lejos están de él la ingeniería social y la política: el petróleo apenas hay que trabajarlo (en relación a la fuerza que contiene) porque la geología hizo el trabajo durante millones de años. es sólo mi cabeza pensando, pero concluyo que tendremos que luchar mucho tiempo, mientras haya petróleo, no por él, sino contra las locuras sin prueba de trabajo que él propicia.

      Salud.