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Ellos te traicionarán

politicianMi vecindario se está llenando de letreros políticos. ¡Vota por este tipo! ¡Vota por ese tipo!

No puedo entender por qué hay gente dispuesta a ceder espacio en sus preciados terrenos, y poner su propia credibilidad en juego, para apoyar a algún político que sin duda los traicionaría en cuestión de semanas. Los estafadores a quienes la gente aplaude en la pugna política han hecho poco o nada para merecer este tipo de apoyo público.

Mi barrio prohíbe la publicidad comercial en los jardines delanteros de las propiedades, pero el código hace una excepción para los candidatos políticos. Debería ser al revés. El comercio me sirve todos los días. Siento verdadera gratitud por las empresas que me ofrecen estupendos productos y servicios, que cumplen con sus promesas y nunca me fuerzan a hacer nada.

Todos los días todos nosotros votamos en el mercado con nuestro consumo. Compramos o nos abstenemos de comprar. Nuestra elección hace la diferencia. Cómo usamos el dinero determina qué empresas prosperan y qué empresas fracasan. A menos que el gobierno intervenga para mantener una empresa en terapia intensiva, los propios consumidores pueden votar por que esta deje de existir simplemente no comprando sus productos y servicios. Ludwig von Mises describió esto como la democracia de mercado. Es el único tipo de democracia que realmente funciona.

Déjame dar un ejemplo. Me encanta el jugo de Bolthouse Farms, una empresa en Bakersfield, California. Ellos tienen bebidas hechas de frutas que son absolutamente deliciosas. La que bebí hoy es la de granada. Pero hay muchos otros sabores, como bayas silvestres, banana, fresa, zanahoria, e incluso chocolate. Obtengo una bebida de excelente calidad y no tengo que cosechar granadas, cortarlas, sacarles las semillas, ni caminar con las manos manchadas de rojo todo el día.

Si me permitieran poner un letrero que diga Bolthouse Farms en mi patio delantero, ¡lo haría con gusto!

Hay miles, millones, de empresas privadas que me benefician directamente todos los días. Nunca tengo que preocuparme por la posibilidad de que me traicionen. Bolthouse nunca me vendería veneno a sabiendas. Brick Oven no me daría betún en vez de salchicha. La aplicación AroundMe nunca me enviaría deliberadamente a un burdel cuando quiero ir a la barbería.

Pero todo político afirma toda clase de disparates en forma rutinaria. Cada político pretende que su visión personal sea obligatoria, y que la nación entera se ajuste a sus fantasías acerca de cómo debería funcionar el mundo.

politicsLo que un político promete son mentiras escandalosas y evidentes, como si yo te dijera que voy a construir un rascacielos en tu jardín esta noche, mientras duermes. Cuando no cumpla con mi promesa, podrás decir que te traicioné, y será cierto, pero también podría ser una buena idea plantearte por qué fuiste tan crédulo como para creer semejante tontería en primer lugar.

El Estado-nación es una institución gigantesca e insondable, que cuenta con un sinnúmero de empleados, normas internas, convenciones y relaciones de mutuo beneficio, todo lo cual depende la corrupción y la coerción sistematizadas, y la mayoría de sus actividades son administradas independientemente de las marionetas políticas electas.

La burocracia permanente presta poca atención a las idas y venidas de los astutos chicos y chicas que alcanzan el poder político. Estos van rotando a medida que son elegidos para ocupar determinadas oficinas, pero –salvo las fotos en las paredes– nada cambia. Los zánganos, indiferentes, siguen zumbando tan tranquilos como siempre, porque saben que ni el político más poderoso puede tocarlos.

Mientras tanto, el maravilloso sector privado produce bonitas sorpresas para nosotros cada día. Casi no lo notamos. No ponemos carteles. No asistimos a los mítines de los directores generales. No instamos a nuestros amigos y vecinos a renunciar a otras actividades para visitar nuestras tiendas y restaurantes favoritos. Por el contrario, la empresa privada debe pagar para ser observada a través de la publicidad.

Mi fantasía es pasar algunas horas de la noche poniendo un centenar de carteles en mi jardín, anunciando de todo, desde Bolthouse a McDonalds a Nike a CVS hasta Liberty.me. Por la mañana, todos mis vecinos se despertarán y los verán. Se quejarán y me negaré a sacarlos. Llamarán a la prensa y yo usaré la oportunidad para explicar que estas empresas son verdaderos tesoros, y que nos benefician sin imponernos nada, mientras que los políticos son, en el mejor de los casos, mentirosos y ladrones.

He tramado esta escena durante años. Pero, no es de extrañar, estas empresas no imprimen carteles de jardín. Son demasiadas modestas, dulces y humildes como para hacerlo. Es por eso que deberíamos permitir que las empresas privadas, y no los políticos, hagan funcionar el mundo.

Por Jeffrey Tucker – Fuente (original en inglés): Beautiful Anarchy

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  • pelias

    ummh, buen texto, pero la conclusión no me convence.

    • Tania188

      Ya somos dos, sobre todo en la última frase.
      “Es por eso que deberíamos permitir que las empresas privadas, y no los políticos, hagan funcionar el mundo”. Eso es mierda anarquista.

      Saludos

      • duffer

        no se por donde ves el anarkismo

  • Palamedes

    Con el permiso de Majamalu, quiero contar una historia española que, si no aburre, quizás interese a los amigos hispanoamericanos y a los españoles más jóvenes que se pasean por aquí.

    Hace ya cuarenta años se murió el dictador que gobernaba en España, y le sucedió una democracia que ha llenado el país de políticos y de política. se ve que no es posible vivir sin padecer: sunt lacrimae rerum, que dijo el poeta.

    En los años ochenta ocurrió un escándalo que, en mi opinión, contribuyó a la hipertrofia de la política y del estado, y que tiene relación con el tema del artículo. me estoy refiriendo al caso del aceite de colza desnaturalizado.

    Veréis. resultó que unos desaprensivos embotellaron aceite de colza para consumo humano mezclado con aceite de motores industriales y lo iban vendiendo por los mercadillos (así llamamos en España a los mercados al aire libre) y por las calles. enfermaron y murieron muchas personas. el crimen tuvo portadas en los medios de comunicación durante meses e incluso años, y largos juicios que ahora mismo no recuerdo bien en qué acabaron (quizás alguno más informado que yo desee completar esta información).

    Lo que deseo comentar es que muchas generaciones de españoles que salían de una dictadura con ganas de libertad se encontraron con un problema nacional que, atajado por lo más inmediato, requería controles de las autoridades para PREVENIR que tal cosa no volviese a ocurrir. el afán de poder de los gobernantes y la ingenuidad de los gobernados para admitir garantías de salud que nadie puede ofrecer eligieron el camino hipertrófico de que el estado vigile y prevenga, en lugar de limitarse a castigar severamente a quien infrinja la ley para que sirva de escarmiento a otros. pero el escarmiento no es un valor de nuestros tiempos.

    Pero más importante todavía es la pedagogía que se extrajo de la fechoría: las empresas privadas, con tal de ganar dinero, son capaces de cometer cualquier atropello, mientras que el estado, inmaculado, no puede tener interés en cometerlos porque no puede ganar dinero a cambio de ellos. si tienes delante a un empresario, te enfrentas a un avaricioso que te quiere engañar; si se dirige a ti el estado, es un amigo que vela por ti. tienen que pasar años por el país y por uno mismo para darse cuenta de que la verdad no es tan inmediata y simple, que el bien se arrima más a las tesis del articulista y que renunciar serenamente a vivir sin seguridades es prueba de madurez.

    • TheRedHawk

      Muy buena apreciación Palamedes.

      Refiriéndome a este trozo “…si tienes delante a un empresario, te enfrentas a un avaricioso que te
      quiere engañar; si se dirige a ti el estado, es un amigo que vela por ti…” me gustaría comentar algo.

      Bajo mi opinión es muy cierto que los empresarios están vistos de una forma más negativa cuanto más joven y de pensamiento socialista es el individuo; parece que es un delito querer enriquecerse y prosperar tomando unos riesgos (los cuales no todo el mundo está dispuesto a asumir) y creando puestos de trabajo por el camino. Este sector de la población seguramente esté a favor de que el Estado “les meta caña” en impuestos, leyes más duras para ellos…

      Aunque me siento más identificado apoyando el lado empresario y emprendedor (bastante en la línea de este artículo) y, siendo bastante duro con los “comodones y apoltronados” dirigentes del “Papá Estado”, no puedo evadir la mirada de aquellos sucesos en los cuales se demuestra que una empresa ha empleado actitudes mafiosas para multiplicar sus beneficios a costa de , por ejemplo, la salud de la población.

      Eso me repugna hasta decir basta.

      Y como ejemplos tendríamos tu bien mencionado escándalo de la colza, y más recientemente, el mega-escándalo del grupo VAG.

      En esos casos, si tenemos delante a unos avariciosos que, además de engañarnos, nos enferman con sus juegos de trileros corruptos.

      Aplicando un buen juicio objetivo, nos equivocaremos menos.

      La virtud está en el término medio.

      Saludos,

    • petazetaa

      No voy a entrar en “dizquisiciones” pero al hilo de tu historia te propongo esta otra en la que aun no había muerto “el dictador que gobernaba España”

      http://orbistertiusescalando.blogspot.com.es/2013/04/el-aceite-de-redondela-quien-fue-el.html

      Creo que sería muy dificil de gestionar por cualquier persona individual los problemas de salud que puedan afectar a todos, también es muy dificil de gestionar la justicia de manera individual en casos como el que refieres…. pero volviendo al artículo con el que parece estais de acuerdo, va encaminado hacia el TTIP (o algo similar).

      Si os parece correcto cambiar el collar al “perro” en vez de intentar educar/cambiar/mejorar al “perro” entonces estamos en posturas diametralmente opuestas.

      • Palamedes

        Tu historia no es exactamente un caso de salud pública. lo mencionas, quizás, porque crees que me va a afectar ver involucrados los nombres del hermano del caudillo y del padre de Rajoy. estás equivocado. ya les he regalado a aquellos tiempos las palabras de Virgilio: “es la tragedia de los tiempos” (más o menos).

        Puesto que la historia me la “propones”, yo la voy a comentar muy brevemente. en verdad es una historia contraria a la de la colza porque, en el caso de Redondela, todo se debió a los depósitos de aceite acumulado con el fin de “satisfacer las
        exigencias del mercado y regular los precios”, frase contradictoria que, además de evidenciar el desorden mental del redactor, deja claro que el delito no se habría cometido si la Comisaría de Abastecimientos y Transporte no hubiera actuado o, mejor, existido, pero creo que ese es al perro al que tú quieres educar. perderemos el tiempo y nos meteremos donde no nos importa.

    • Drogoteca

      Recuerdo cuando a los daños por consumo humano de aceite de colza, cuando no todavía no se encontraba el vector de causa, se le llamaba “Neumonía Atípica” y posteriormente “Síndrome Tóxico”.

      Lo único bueno que aportó fue el hacer que se perdiera la costumbre de adquirir alimentos de procedencia desconocida y en manos de vendedores desconocidos, en mercadillos, por ejemplo (también se embotellaba y se vendía en bares y pequeñas tiendas).

      Curiosamente, los que vendían dicho veneno como aceite, no enfermaron por él: desconfía del que vende un producto que no usa el mismo. Y no hablo de los peces gordos, sino de los vendedores a pie de calle.

      Caveat emptor como prueba de madurez individual y la reputación de marca (de vendedor) como valor en alza frente al fraude, muy similar a lo que pasa en los mercados de drogas.

      Hay que ser adultos para todo.

    • Tania188

      Que después de la dictadura franquista vino la democracia, es una falacia monumental y que el país se lleno de políticos y política es otra más. ¿Acaso no había políticos y política en el régimen de Franco ? que después se intensificaron por 10 las relaciones publicas es cierto, era algo necesario para el desarrollo social e industrial del país. La oligarquía la cagó (según se mire, para ellos fue una victoria) imponiendo un régimen neo-franquista bajo el paraguas de Juan Carlos, el sucesor del dictador Francisco Franco (educado, instruido y elegido a dedo por él mismo) que posteriormente se auto-proclamo Rey (como otro dictador), instauraron el sistema partidocrático con el llamado “café para todos” en consenso con la oligarquía franquista y los traicioneros sindicalistas clandestinos de la época. Ese sistema es el que esta hundiendo al país en un profundo pozo y no se diferencia en nada al sistema político franquista, tan solo es diferente en el numero de partidos políticos instaurados, amparados, pagados y financiados por el Estado como lo fue el partido político único franquista-estatal “FALANGE”. ¡¿¿DEMOCRACÍA…??! ¡¡nada de nada (0,000)…!! menuda ridiculez es decir algo así.

      Sobre lo sucedido con la intoxicación del aceite de colza y tu interpretación infantil de lo sucedido es muy creativa, ojo que te respeto jeje.

      Saludos

      • Palamedes

        Advierto honduras irreconciliables entre tú y yo en lo referente al primer párrafo. prefiero no tocar ese palo.

        Pero en lo referente al segundo, ¿qué te parece infantil de mi interpretación de lo sucedido?¿”creativa” es fantasiosa?

        • Tania188

          Actitud disuadora…
          Advierto honduras irreconciliables entre tú y yo en lo referente al segundo párrafo, prefiero no tocar ese palo.

          Y podría también seguir mi comentario preguntándote ¿qué opiniones irreconciliables o puntos de vista no concibes en lo referente a España y su cambio de régimen ? pero no quiero estar en un debate… y tampoco me interesa tu opinión al respecto. Los hechos son los hechos pero siempre habrá gente que los interpretará a su manera, ya sea por interés, por amor o por incomprensión; y en ocasiones son esas tres las causantes de la confusión.

          Saludos

          • Palamedes

            Pero tu primer párrafo hablaba de una cuestión de análisis histórico. si los hechos fueran los hechos sin más, no habría historiadores. con un cronista nos apañaríamos. suelo decir siempre ante mis amigos que los españoles no podremos hablar serenamente de la dictadura de Franco, y de los años previos que condujeron a ella, hasta que no hayan muerto los tataranietos de los hijos de los contendientes en la Guerra Civil, y no creo que exagere mucho.

            En cambio, tu segundo párrafo habla de mi persona a través de mis peculiares planteamientos. esa diferencia es la que hace que el palo que yo no quiero tocar sea razonablemente más intocable.

            Sin embargo, no se puede forzar a nadie a hacer lo que no quiere.

  • Heberest

    “Es por eso que deberíamos permitir que las empresas privadas, y no los políticos, hagan funcionar el mundo.”
    —–.EN otras palabras: “¡¡ANARCOCAPITALISMO,YA!!”

  • Araquian

    Ridículo, Monsanto (una empresa privada) te envenena todos los días. Las empresas privadas son lugares donde germina la misma codicia que en la política; la solución jamás será externa, no existe ningún modelo que pueda funcionar si no hay cambio de conciencia.

  • Araquian

    Coca cola te vende basura desde hace un siglo, y usted dice “democracia de mercado”, como si eso fuese garantía de libertad. Que alguien elija comprar una botella de coca cola puede depender de pensamiento impuestos por la publicidad con la que se bombardea a alguien desde que es niño, puede depender de condicionantes fisiológicos y psicológicos al estar compuesto el producto de diversas drogas (azúcar, cafeína, etc.), puede depender de una cultura estupidizada por la avaricia sin límites del humano, avaricia que se expresa claramente en toda la basura que nos venden. ¿Donde estaría la libertad en un mundo regido por empresas? Propuesta inútil, hay que ser mas serios y empezar a buscar la solución real, y yo le propongo que eso empieza por dentro, en su vida diaria de todos los días, en su propia codicia que es la misma de los banqueros, empresarios y políticos. Nosotros somos lo que creamos una sociedad disfuncional, egoísta y violenta a través de nuestros egoísmos sumados, nosotros tenemos que cambiar eso, todos, juntos, no hay culpable para señalar.

    • “¿Donde estaría la libertad en un mundo regido por empresas? Propuesta
      inútil, hay que ser mas serios y empezar a buscar la solución real”

      Te deseo la mejor de las suertes en tu empresa.

      • Araquian

        Gracias. 🙂

    • Palamedes

      Te sugiero que tu cambio de conciencia empiece por tenerle más respeto al prójimo dejando de pensar que es un pelele de la publicidad. si conviviéramos con publicistas, nos daríamos cuenta de que las cosas no son como tú crees, porque ellos viven su trabajo como un esfuerzo ímprobo para captar la atención del público, siempre escurridiza y nunca fiel.

      • Araquian

        Perdón si no hubo suficiente claridad, pero no hablaba del otro como el pelele que se traga la mierda y de mi como el que no. Hablo de mi y de todos, el publicista es parte de eso igual que el revolucionario; yo soy el pelele, usted es el pelele, pues estas fuerzas que nos “dominan” son impersonales, no hay lugar para un relato moral dualista de “buenos-malos”, “dominadores-dominados”, nosotros nos vendemos a nosotros mismos la misma mierda que nos tragamos. No se trata entonces de que engranaje se ocupa y pararme en algun lugar donde me puedo considerar buena gente, sino de algo mas simple: vivir conscientemente lo que soy, incluyendo todo, y entendiendo que la libertad no es un efecto consiguiente de causas externas, sino una comprensión de un espacio interno.

        • Morgana

          Punto para ti. El respeto hay que ganárselo. Los banners, pop-ups, carteles callejeros, anuncios televisivos; etc. son agresión pura y dura, la gente tiene derecho a defenderse, a bloquear todo lo que no quiera ver, a bajar el volumen y a cambiar de canal cada vez que aparecen los odiosos anuncios.

          Existe una forma de hacer publicidad sin agredir. Mira el enlace:

          Lo encontré por casualidad en Youtube y es una lección del pueblo colombiano a los “publicistas” de todo el mundo. Tiene más de 34 millones de visitas y para verlo, tienes que buscarlo. No salta delante de tu nariz mientras abres un blog, ni interrumpe tu serie favorita. Es más, si el video desapareciera, estaría dispuesta a pagar para tenerlo.

          Para hacer buena publicidad, se necesita calor humano, honestidad, pasión por el mensaje que quieres transmitir y sobre todo, que creas en él. El video del enlace fue creado por artistas colombianos para hacerle publicidad a su país y atraer a los turistas. Funciona porque el mensaje es auténtico. Lo he visto al menos veinte veces porque me encanta, me enriquece, me alegra la vida y sí, después de haberlo visto, quiero conocer Colombia. Es publicidad, pero no me siento agredida, me siento invitada.

        • Palamedes

          Me causaría gran sorpresa enterarme de que soy un pelele, porque creo
          que yo no lo soy.

          Dices: “nosotros nos vendemos a nosotros mismos la misma mierda que nos tragamos“

          No considero la cuestión tan hostil, tan inequívoca, tan determinista ni tan pesimista como tú la expones. el individuo es más fuerte de lo que manifiestas y la suma inconexa de voluntades individuales siempre acabará venciendo, y venciendo para bien, mientras sean hombres los que pueblen el orbe de las tierras.

          Si no te enoja, te quiero contar lo que me pasó en cierta ocasión visitando con mi familia las cuevas de Nerja (Málaga, España), unas de esas de origen cárstico con estalagmitas y estalactitas (las de Nerja son monumentales, para los amantes de la geología).

          La empresa que gestiona el negocio tiene la desfachatez de hacerte una
          foto en un lugar preciso del recorrido y a modo de emboscada. yo sufrí la foto sin darle mucha importancia, pero, a la salida, no sé de dónde apareció una chica de la gestora que me abordó para invitarme a acercarme a una caseta próxima (me la señalaba con la mano) donde estaban mi foto y las de mis hijos pequeños. yo le agradecí la invitación y la decliné porque las fotos no me interesan. ella, muy tenaz, insistió: las fotos tenían mucha
          calidad; eran un recuerdo imborrable muy bonito; me iba a arrepentir
          si me iba sin ellas; todo el mundo las compraba; por acercarme sin
          compromiso no perdía nada.

          En ese momento me paré, la miré a los ojos y le dije:

          -No te canses, muchacha, que has pinchado en hueso. estás hablando con
          uno de los tipos más rancios de España. mientras lo intentas en vano, se te escapan otros clientes.

          Al ir pronunciando mis palabras, pude contemplar, a través de sus
          pupilas, el espectáculo de una mente que acaba de conocer una verdad
          de la vida. acabado el discurso, se giró 180 grados, dio unos pasos
          y encontró una nueva presa: mi mujer, que le compró las fotos a
          precio de oro. ya puedes imaginar que ese instante y los minutos
          siguientes no fueron los más concordes de mi matrimonio.

          Te aseguro que siento una profunda admiración y respeto por el trabajo
          de mi tenaz vendedora. para quien se ha criado con el objetivo de
          salir de pobre por toda filosofía, esa persona, simplemente, se está
          ganando la vida, y ese mérito me hace perdonable la desfachatez de
          fotografiarme en desventaja: no temo que se me desgaste la cara por
          muchas fotos que reciba, aunque casi todas me molestan. pero no usó
          la violencia y cuando yo dije NO, fue no, así que salí fotografiado, pero no pelele.

          No somos todas las personas iguales, ni mucho menos. hay rencorosas y
          otras amigas de perdonar; vanidosas y humildes; perezosas y
          diligentes, y un largo etc. hay algunas que se ofenden si tienen que
          quitarse de encima a un vendedor insistente y otras que agradecen que
          les pongan en la mano, sin tener que molestarse lo más mínimo, la
          foto de calidad de sus hijos, por la que pagan con gusto todo valor
          marginal. yo, uno de los tipos más rancios de España, duermo muy
          cerquita de una de esas desde hace un montón de años y me va bien.

          Salud para ti.

          • Morgana

            Tu imagen te pertenece y nadie tiene derecho a hacerte una foto sin tu permiso.
            En este caso, es la víctima quien decide, de acuerdo a su caracter y estado de ánimo, cómo resolver la situación. A tu mujer le encantó la idea y pagó, tú decidiste no comprar y seguir tu camino mientras que un loco violento podría tratar de romper la cámara.
            Lo lógico habría sido exigir la destrucción de la foto si no la querías comprar.

          • Palamedes

            Tu comentario es intachable y sólo puedo estar de acuerdo, si contesto con honradez.

            La diferencia de juicio está en que yo no fío mi felicidad y bienestar en la letra de la ley, hecha de deberes y derechos. estoy seguro de que sin gastar yo ninguna saliva las fotos habrían sido destruidas para deshacerse de su estorbo perdiendo dinero (de sobra compensado con el beneficio de las vendidas). lo que me interesaba resaltar es que la gente no es la marioneta que pretende Araquian: ni ignora cómo decir que no, ni cuando dice que sí es a disgusto o embaucadas por las malas artes publicitarias, que, sin duda, existen.

          • Farmafia

            Yo me siento una marioneta cuando exijo más trabajo, mejor salario para poder satisfacer una necesidad creada artificialmente por empresas que quieren enriquecerse a costa de mi ignorancia.

          • Palamedes

            No te creo.

          • pseudoenfermedad crónica

            Es de suponer para quien ve con buenos ojos que el mercado guíe nuestra conducta. Cuando pienso en un buen negocio no pienso en un problema a solucionar sino en una nueva necesidad a crear y que mucha gente no le importe pagar.

          • sika rap

            Si te fijas, el interés de las empresas es hacerse con tu tiempo y productividad. Un invento que te ahorra tiempo no te lo devuelve para ti sino para que se lo dediques a otra empresa que es la que gana. Un ejemplo es la lavadora de ropa y la mujer que pudo salir al mercado laboral, competir con el hombre y abaratar los salarios. Ahora hombre y mujer trabajan más horas por menos dinero, sus hijos los educa la escuela pública y la tv. Eso sí vamos con la ropa bien limpita porque consumimos detergentes sofisticados.

          • Manirroto

            Que te saquen una foto sin tu consentimiento y te la quieran vender es lo más benigno y hasta puede causar gracia. Imagínate que hay intituciones que imprimen tarjetas de crédito con tu nombre sin que tú las solicites y te dicen que las recojas con tu DNI y tu firma, si tu no lo haces también la tienen con el nombre de tu mujer. Cuánto pelele ha quededo endeudado y esclavizado, y hasta han perdido sus viviendas? Eso ya no es muy gracioso. Saludos.

          • Sigo

            Un día para comprobar si era cierto que tenían mi tarjeta y me la entregarían inmediatamente, fui a una de estas instituciones. Efectivamente, me presenté y constaté que tenía la tarjeta en un sobre impreso con mi nombre. El funcionario me acercó un formulario con las condiciones a aceptar (Interses del mercado, pago de membresía y seguros, etc) para que escribiera mi DNI y firmara. Por supuesto que no acepté y solicité que se destruyera la terheta en mi presencia; cosa que el funcionario nonaceptó, argumentando que si no firmaba, la tarjeta no se activaría.
            Si te preocupa que te saquen una foto furtivamente, imagínate que tus datos personales, financieros, fiscales, de consumo, de salud, están siendo subastados, vendidos, comprados, manipulados por empresas no muy santas.

          • Palamedes

            Las tijeras de mi casa han dado cuenta de varias de esas tarjetas antes de ser activadas y no ha pasado nada. mi banco se pone muy pesado con que active de una vez la tarjeta de crédito, pero a mí no me da la gana y así se va a quedar. uso la de débito, que es la que me gusta.

            Hay más intromisiones en nuestra intimidad. cuando salgo y entro de mi casa los vecinos se enteran, saben con quién me paro a hablar y qué traigo en las bolsas de la compra. y qué.

            Ni tus fisgones ni los míos pueden cambiar de sitio el dinero de mi áspero bolsillo sin mi consentimiento, mucho menos si hablamos de bitcoines. eso es lo que importa.

          • Manirroto

            Muy bien! Pero no todos somos como tú y somos bien descuidados con los gastos. Y sobre bitcoin, no estés tan seguro. Saludos.