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Dot-BIT: otra respuesta de la mente al garrote

Dot-BIT es un proyecto de dominios descentralizados y anónimos basado en los namecoins, el equivalente de bitcoin para direcciones URL. El mismo es una respuesta a la posible sanción del proyecto de ley SOPA/E-PARASITES (los políticos siempre tan astutos al momento de elegir las siglas para publicitar sus “travesuras”), que no es más que una devolución de “favores” a la industria de entretenimientos por haber sido la que más dinero aportó en sobornos este año:

La audiencia legislativa de esta semana para la posible aprobación de SOPA y E-PARASITES significan básicamente censura en la red y estos términos casi siempre han ido acompañados de alguna acción o movimiento en la red. Dot-BIT es la respuesta contra SOPA, un proyecto de creación de una nueva Internet con dominios fuera del control de la ICANN. Un proyecto que utiliza proxies, cifrado y una pequeña colección de servidores DNS para crear una sección de direcciones de dominios en la red donde cada uno puede ser mudado y tratado de forma anónima.

El colectivo que está llevando a cabo el proyecto trata así de eludir la amenaza que podría llegar en forma de bloqueos de dominios que harían a los DNS más vulnerables. Hasta el momento y según cuentan, más de 4.000 dominios han sido registrados dentro de Dot-BITbasado a su vez en dominios de nivel superior TLD. Estos dominios son visibles sólo para las personas que utilizan el proxy registrado en la base de datos distribuida del proyecto o para aquellos que utilizan uno de los dos servidores DNS públicos del mismo.

Tal y como cuentan, Dot-BIT no es exactamente una darknet como lo pudiera ser Tor aunque tampoco forma parte de la Internet abierta. Su funcionamiento se deriva de la tecnología P2P Namecoin, derivada a su vez de la utilizada en la famosa moneda Bitcoin.

Como en Bitcoin, el sistema estaría impulsado por tokens cifrados llamados namecoins, que sería el nombre de la moneda. El usuario así compra una dirección en ese espacio. El coste de entrada es actualmente bastante bajo, registrar un nuevo dominio cuesta alrededor de 1,6 namecoins, más o menos 5 centavos estadounidenses.

Evidentemente, el registro no se asociaría con el nombre, dirección o número de teléfono, sino que estaría ligado a la identidad cifrada preservando el anonimato. Una vez que el usuario se haya registrado con un dominio, se podrá asignar mediante el envío de una solicitud de actualización en formato JSON, el mapeado del dominio del servidor DNS o la prestación de direcciones IP y nombres del hosting que se distribuyen a través de proxies Dot-BIT y servidores DNS públicos. Finalmente la información pasará a extenderse a través de los sistemas P2P.

Esto es más o menos Dot-BIT. Su construcción nace con la idea de que otros servicios como Tor serían ilegales a través de las leyes como SOPA. El proyecto permite el anonimato y el intercambio de información segura DNS pero no será infalible ni evitará la censura necesariamente. Tan sencillo como que leyes como SOPA situen el blanco sobre estos dominios de nivel superior y se saquen de la manga una nueva regulación que bloquee a través de puertos u otra herramienta el filtrado DNS interno

Fuente: alt1040.com

Este tipo de medidas son un claro indicio de la desesperación que abunda en los grupos de cavernícolas sedientos de poder. Pero la balanza ya se ha inclinado hace rato en favor de los individuos productivos, pacíficos y no violentos. Un garrote no es rival para una neurona, y los gruñidos y pantomimas son simplemente una pincelada de humor en las huellas de un mundo que deja atrás, cada vez con mayor celeridad, a todo aquello carente de gracia, inteligencia, honestidad y paz.

Unisend

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